Sesión Solemne 2018

Sesión Solemne 2018

Estamos aquí para celebrar el año, pero no realmente para cerrar el aprendizaje. Cada día es una oportunidad para aprender algo nuevo (cada día mío este año me ha enseñado montones honestamente). Espero que sus vacaciones estén llenas de experiencias que les brinde crecimiento y que tengan tiempo para seguir sus pasiones también. Para eso existimos los seres humanos, para un crecimiento constante que nos distingue de los demás animales, que nos lleva a ser mejores personas cada día.

Como algunos saben, yo crecí en una familia creativa. Mi abuela paterna fue pianista y directora de orquesta profesional y mi abuelo paterno fue un pintor vinculado con los grandes artistas de su época. Los dos escogieron una vida artística y vivieron con menos para poder ser artistas. Pero mi padre tomó otro rumbo. A pesar de que su pasión siempre era la música, en particular el cello y que hizo su pregrado en historia del arte, mi papá decidió hacer su carrera como contador porque quería ganar más dinero que un músico y así ofrecer más a sus hijas.

Por eso, pasé toda mi juventud sabiendo que la música era realmente el corazón de mi padre, su motivación central en la vida, pero que él lo había dejado como hobby para un trabajo que él llamó sus “esposas de oro.” O sea, sí ganó mejor que un músico, ¿pero a qué costo? Yo le decía muchas veces, cuando ya era adolescente, que hubiera preferido tener menos y tener un padre feliz, pero él trabajó 40 años en algo que realmente odiaba.  Seguía con su música, pero menos cada año; solamente cuando se pensionó pudo dedicar todo su tiempo a la música.  Ahora en su vejez, me rompe el corazón ver que su cuerpo está fallando y hace un año tuvo que dejar de tocar el cello completamente.

Lo primero que queremos para todos Uds., nuestros hijos y estudiantes, es por lo menos que sean felices en lo que hacen con sus vidas, que no esperen hasta su vejez para gozar de algo que realmente les apasiona. Si sirven sus carreras también para mejorar las vidas de otros, todavía mejor. En el judaísmo, hay dos tipos de caridad: una es el regalo en dinero, como definimos caridad en todas las culturas del mundo, pero la otra es el regalo de uno mismo, de su energía, sudor y amor. Lo que esperamos es que ser estudiante en Caobos les ayude a definir cómo quieren combinar su pasión con el regalo de su ser a una causa o carrera que les apasione.  Cada reto, cada proyecto y cada exhibición lo hacemos con este fin, de prepararles para una vida constructiva donde tienen felicidad y están motivados para crecer y mejorar cada día. Existimos para construir o destruir y esperamos que Uds. siempre escojan construir algo bonito y que su proyecto de vida les lleva a mejorar su entorno.

Es importante reconocer que los educadores somos constructores constantes y quiero tomar un minuto para reconocer las personas detrás de sus experiencias educativas este año. Ellos son personas que han escogido su carrera no por fama ni prestigio sino porque los quieren a Uds. como a sus propios hijos, porque creen en Uds. y su capacidad de construir una nueva Colombia. Nuestra labor es crear las condiciones para su crecimiento en nuestras aulas, siempre pensando en cómo fomentar sus pasiones y dones, a la vez que reforzamos sus debilidades.

Pido que miremos todos hacia adelante pensando en cómo mejorar nuestra convivencia como comunidad el año entrante. Les pido a todos que reflexionen en estas vacaciones sobre esta pregunta: ¿Qué puedo hacer YO para hacer que Caobos sea una comunidad de respeto, bondad y apoyo mutuo? El futuro de nuestra comunidad y de nuestro país depende no solamente de reglas y sistemas, sino también de las decisiones que toman cada uno de Uds. cada día como miembros de nuestra comunidad. Espero que tomen decisiones que construyan nuevas posibilidades para todos. Juntos, vamos a seguir creciendo y mejorando y eso depende del esfuerzo de todos.

Jennifer D. Klein - Rectora